
UN CANDIDATO QUE EXPRESA LA IMPRESCINDIBLE RENOVACION
Y LA RECUPERACION DEL IDEARIO RADICAL
Como es habitual en estos tiempos previos a una elección, se escuchan nombres de potenciales candidatos a diputados nacionales. En la Unión Cívica Radical se habla de un ex ministro, de un ex diputado nacional y multifuncionario, de un actual diputado provincial, de un hombre vinculado a una de las entidades del campo, de ex legisladoras, y seguramente muchos más con aspiraciones (todos ex).
Pero en mi humilde opinión, me parece imprescindible debatir algunas condiciones que debería tener quien en definitiva termine siendo designado, considerando las actuales circunstancias que atraviesan el país, la provincia y nuestro partido, y en especial lo crucial de la elección que se avecina.
No caben dudas que la principal cualidad que debe encarnar el postulante es representar a los ojos de la sociedad una REAL RENOVACION. Y para eso debe tratarse de alguien que NO HAYA SIDO FUNCIONARIO U OCUPADO CARGOS ELECTIVOS CON ANTERIORIDAD. No menospreciemos a la gente, sepamos que no está dispuesta a tragarse más sapos. No sirve acudir a subterfugios tales como “la renovación debe ser de las ideas” o que “hay que mezclar experiencia con juventud”, para justificar continuidades o vueltas de dirigentes agotados, por más respetables que sean.
La otra imprescindible condición es que debe tratarse de alguien CLARAMENTE IDENTIFICADO CON LA IDEOLOGÍA RADICAL. Que pueda exhibir trayectoria, compromiso y convicción con la doctrina de nuestro centenario partido. El momento actual del país reclama hombres comprometidos con la recuperación de las instituciones republicanas, con la lucha por la democracia real, por la búsqueda del postergado federalismo, vapuleadas por la gestión del matrimonio presidencial. Valores éstos que para la sociedad representó y sigue representando el radicalismo.
Desde el Ateneo Radical del Tercer Milenio consideramos que el hombre que satisface tales condiciones es el Ingeniero Mario Jaraz y postulamos públicamente su nominación. Es conocida su defensa a ultranza del rol de los partidos políticos, de su excelente discurso y compromiso militante, cuando nos aprestamos a enfrentar a un adversario político que sustentará su actividad con un monumental aparato para comprar votos y conciencias. Más que nunca hoy necesitamos de la palabra, del aliento, de la mística y recuperar nuestras banderas tradicionales. Mario nunca ha sido funcionario y hace años milita con plata de su bolsillo, por convicción, como supo ser la característica de nuestros dirigentes.
No tenemos dudas de que es una excelente alternativa que el radicalismo puede ofrecer a la sociedad.
Y LA RECUPERACION DEL IDEARIO RADICAL
Como es habitual en estos tiempos previos a una elección, se escuchan nombres de potenciales candidatos a diputados nacionales. En la Unión Cívica Radical se habla de un ex ministro, de un ex diputado nacional y multifuncionario, de un actual diputado provincial, de un hombre vinculado a una de las entidades del campo, de ex legisladoras, y seguramente muchos más con aspiraciones (todos ex).
Pero en mi humilde opinión, me parece imprescindible debatir algunas condiciones que debería tener quien en definitiva termine siendo designado, considerando las actuales circunstancias que atraviesan el país, la provincia y nuestro partido, y en especial lo crucial de la elección que se avecina.
No caben dudas que la principal cualidad que debe encarnar el postulante es representar a los ojos de la sociedad una REAL RENOVACION. Y para eso debe tratarse de alguien que NO HAYA SIDO FUNCIONARIO U OCUPADO CARGOS ELECTIVOS CON ANTERIORIDAD. No menospreciemos a la gente, sepamos que no está dispuesta a tragarse más sapos. No sirve acudir a subterfugios tales como “la renovación debe ser de las ideas” o que “hay que mezclar experiencia con juventud”, para justificar continuidades o vueltas de dirigentes agotados, por más respetables que sean.
La otra imprescindible condición es que debe tratarse de alguien CLARAMENTE IDENTIFICADO CON LA IDEOLOGÍA RADICAL. Que pueda exhibir trayectoria, compromiso y convicción con la doctrina de nuestro centenario partido. El momento actual del país reclama hombres comprometidos con la recuperación de las instituciones republicanas, con la lucha por la democracia real, por la búsqueda del postergado federalismo, vapuleadas por la gestión del matrimonio presidencial. Valores éstos que para la sociedad representó y sigue representando el radicalismo.
Desde el Ateneo Radical del Tercer Milenio consideramos que el hombre que satisface tales condiciones es el Ingeniero Mario Jaraz y postulamos públicamente su nominación. Es conocida su defensa a ultranza del rol de los partidos políticos, de su excelente discurso y compromiso militante, cuando nos aprestamos a enfrentar a un adversario político que sustentará su actividad con un monumental aparato para comprar votos y conciencias. Más que nunca hoy necesitamos de la palabra, del aliento, de la mística y recuperar nuestras banderas tradicionales. Mario nunca ha sido funcionario y hace años milita con plata de su bolsillo, por convicción, como supo ser la característica de nuestros dirigentes.
No tenemos dudas de que es una excelente alternativa que el radicalismo puede ofrecer a la sociedad.